Frases, Poemas y Pensamientos

Busca

Más de 32.000 frases, poemas, palabras y pensamientos para compartir

Frases y pensamientos populares

Dios usa

Usa la soledad, para enseñar la convivencia.

Usa la rabia para mostrar el valor infinito de la paz.

Usa el tedio para resaltar la importancia de la aventura y del abandono.

Usa el silencio para enseñar sobre la responsabilidad de las palabras.

Usa el cansancio para que se pueda comprender el valor del despertar.

Usa la enfermedad para resaltar la bendición de la salud.
Usa el fuego para enseñar sobre el agua.

Usa la tierra para comprender el valor del aire. Usa la muerte para mostrar la importancia de la vida.

Paulo Coelho

No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

Paulo Coelho

Las más nuevas frases y pensamientos

Nuestro autor radial vino una vez a verme aquí y se sentó frente a esta ventana y lloró de lo hermosa que encontraba la vista. Pero nosotros vivimos aquí, y al diablo con la vista.

Raymond Thornton Chandler

Un ratón nunca confía su vida a un único agujero.

Plauto

Hubo un tiempo en que el tiempo no existía... El rechazo del nacimiento no es otra cosa que la nostalgia de ese tiempo anterior al tiempo.

Emil Michel Cioran

Todo Es Diáfano Y Bello

Mecen los blandos sauces la verde cabellera;
todo es diáfano y bello cuando estoy a tu lado;
una sutil fragancia de nardo macerado
difunde sus efluvios sobre la tierra entera.

¡Amado! El tiempo es claro, llega la primavera;
regresa en los capullos del jardín olvidado;
y humildes, tiernas, blancas, en el verdor del prado
abren las margaritas su múltiple gorguera.

Con tu voz de agua viva, la frescura me traes.
Mi alma es tierra seca, tierra estéril y mustia
y tú sobre mi alma como la lluvia caes.

Me llenas de dulzura con tu voz de colmena
y tus hondas palabras rielan sobre mi angustia
como luz de luceros en el agua serena.

Dora Castellanos

Qué será de vos Guatemala a mil años de aquí pero no digamos tanto a ciento y pico qué será de tus huesos.

Luis Alfredo Arango