Concepción Arenal
El dolor es la dignidad de la desgracia.
Concepción ArenalNo hay animal tan manso que atado no se irrite.
Concepción ArenalNo es tan culpable el que desconoce un deber como el que lo acepta y lo pisa.
Concepción ArenalEl hombre aislado se siente débil, y lo es.
Concepción ArenalCuando no entendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia. Generalmente, se adopta la primera determinación.
Concepción ArenalLas fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.
Concepción ArenalEn muchos casos hacemos por vanidad o por miedo, lo que haríamos por deber.
Concepción ArenalEl dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro.
Concepción ArenalHay tanta justicia en la caridad y tanta caridad en la justicia que no parece loca la esperanza de que llegue el día en que se confundan.
Concepción ArenalCon la ignorancia armonizan bien los errores.
Concepción ArenalCuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer.
Concepción ArenalSustituir el amor propio con el amor de los demás, es cambiar un insufrible tirano por un buen amigo.
Concepción ArenalLa caridad es un deber; la elección de la forma, un derecho.
Concepción ArenalEl tedio es una enfermedad del entendimiento que no acomete sino a los ociosos.
Concepción ArenalLa pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.
Concepción ArenalEl llanto es a veces el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras.
Concepción ArenalSi la honradez no fuera un deber, debería ser un cálculo.
Concepción ArenalLas malas leyes hallarán siempre, y contribuirán a formar, hombres peores que ellas encargados de ejecutarlas.
Concepción ArenalTodas las cosas son imposibles, mientras lo parecen.
Concepción ArenalEl hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído.
Concepción Arenal