Epicteto
No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.
EpictetoFilosofar es esto: examinar y afinar los criterios.
EpictetoLa envidia es el adversario de los más afortunados.
EpictetoLa prudencia es el más excelso de todos los bienes.
EpictetoCuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa.
EpictetoLos hombres se fijan a sí mismos su precio, alto o bajo, según les parece, y cada uno vale el precio en que se estima. Valórate como hombre libre o esclavo, que esto no depende más que de ti.
EpictetoSólo los instruidos son libres.
EpictetoLa fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.
EpictetoNo hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo.
EpictetoSólo las personas que han recibido educación son libres.
EpictetoEl deseo y la felicidad no pueden vivir juntos.
EpictetoSi quieres ser bueno, cree primero que eres malo.
EpictetoLa felicidad no consiste en desear cosas sino en ser libre.
EpictetoReflexionad mucho antes de decir o hacer algo, porque no podréis remediarlo después de dicho o hecho.
EpictetoLa vida es demasiado corta, y tienes cosas importantes que hacer.
EpictetoSobre todo, no hablemos jamás de los hombres para denigrarlos, ensalzarlos o compararlos
EpictetoEs tan difícil a los ricos adquirir sabiduría, como a los sabios adquirir riquezas.
EpictetoNo nos perturban las cosas sino las opiniones que de ellas tenemos.
EpictetoNuestro bien y nuestro mal no existen más que en nuestra voluntad.
EpictetoEngrandecerás a tu pueblo, no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes.
Epicteto