Gérard de Nerval

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Era Él, Ese Loco, El Sublime Insensato

¡Era él, ese loco, el sublime insensato...
Ese Ícaro olvidado que escalaba los cielos,
ese faetón perdido bajo el rayo divino,
el bello Atis herido que Cibeles reanima!

El augur consultaba el flanco de la víctima,
la tierra se embriagaba de esa sangre preciosa...
El cosmos aturdido colgaba de sus ejes,
y el Olimpo un instante vaciló hacia el abismo.

"¡Dime!" gritaba César a Júpiter Ammón,
¿quién es el nuevo dios, que se ha impuesto a la tierra?
¿Y si acaso no es dios es un demonio al menos... ?

Mas se calló por siempre el invocado oráculo;
uno sólo en el mundo explicar tal misterio
podía: -el que entregó el alma a los hijos del limo.

Versión de: Aníbal Núñez

Gérard de Nerval

A Madame Sand

"Esa roca ahuecada por el arte, obra maestra
de otra edad, esa roca de Tarascon antaño
albergaba gigantes venidos de las cumbres,
y cuyos huesos rinden seguro testimonio".

Oh señor Du Bartas. yo soy de tu linaje,
yo que sueldo mi verso a tu verso de antaño:
mas los fríos descendientes de los condes de Foix
necesitan testigos para hablar actualmente.

Yo pasé por Salzburgo bajo trémulas rocas;
la cigüeña de Austria nutre allí a los milanos.
Barbarroja y Ricardo aquel refugio honraron.

La nieve reina en lo alto de sus picachos vírgenes,
y me han dicho que son las osamentas blancas
de los antiguos montes roídos por el diluvio.

Versión de: Aníbal Núñez

Gérard de Nerval

A Madame Aguado

¡Columna de zafiro, bordada de arabescos,
reaparece! Se vuelan los remeros del nido;
de tu frente ceñida de azur hasta tu planta
de granito la púrpura de Judea se despliega.

Si ves a Benarés acodada en su río,
desata con tu arco de oro bruñido el torso
pues soy el buitre que vuela sobre Patani,
y el mar está inundado de mariposas blancas.

¡Lanasá! ¡haz que flote en las aguas tu velo!
Da las flores de púrpura al curso del arroyo.
La nieve del Catay ya cae sobre el Atlántico.

Mientras, la del bermejo rostro sacerdotisa
bajo el arco del sol todavía duerme,
y nada ha molestado al pórtico severo.

Versión de: Aníbal Núñez

Gérard de Nerval