inigo lopez de mendoza marques de santillana
Ya Cantan Los Gallos...
Ya cantan los gallos,
buen amor, y vete,
cata que amaneçe,
-Que canten los gallos,
yo, ¿cómo me iría,
pues tengo en mis braços
la que yo más quería?
Antes moriría
que de aquí me fuese,
aunque amaneçiese.
-Dexa tal porfía,
mi dulçe amador,
que viene el albor,
esclareçe el día;
pues el alegría
por poco feneçe,
cata que amaneçe.
-¿Qué mejor vitoria
darme puede amor,
que el bien y la gloria
me llame al albor?
¡Dichoso amador
quien no se partiese
aunque amaneçiese!
-¿Piensas, mi señor,
que so yo contenta?
¡Dios sabe el dolor
que se m' acrecienta!
Pues la tal afrenta
a mí se m'ofreçe,
vete, c ' amaneçe.
Lejos de Vos
Lejos de vos y cerca de cuidado,
pobre de gozo y rico de tristeza,
fallido de reposo y abastado
de mortal pena, congoja y braveza,
desnudo de esperanza y abrigado
de inmensa cuita y visto de aspereza,
a mi vida me fuye, mal mi grado,
la muerte me persigue sin pereza.
Ni son bastantes a satisfacer
la sed ardiente de mi gran deseo
Tajo al presente, ni me socorrer
la enferma Guadïana, ni lo creo.
Sólo Guadalquivir tene poder
de me guarir y sólo aquél deseo.
La Niña Gritillos Dar...
La niña gritillos dar
non es de maravillar
Mucho grita la cuitada
con la voz desmesurada,
por se ver asalteada;
non es de maravillar.
Amor puro la venció,
que a muchos engañó;
si por él se descibió
non es de maravillar.
Temprano quiso saber
el trabajo y el placer
que el amor nos haz haber;
non es de maravillar.
A los diez años complidos
fueron della conocidos
todos sus cinco sentidos;
non es de maravillar.
A los quince, ¿que fará?
Esto notar se debrá
por quien la praticará;
non es de maravillar.