Johann Wolfgang Goethe
Hay quién porque golpea la pared con un martillo se cree clavar clavos.
Johann Wolfgang GoetheCuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.
Johann Wolfgang GoetheLa existencia dividida por la razón deja siempre un resto.
Johann Wolfgang GoetheSi cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia.
Johann Wolfgang GoetheEl comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.
Johann Wolfgang GoetheSe tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas.
Johann Wolfgang GoetheEl suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.
Johann Wolfgang GoetheSi los hombres, una vez que han hallado la verdad, no volviesen a retorcerla, me daría por satisfecho.
Johann Wolfgang GoetheSi la juventud es un defecto, uno se corrige muy pronto de él.
Johann Wolfgang GoetheTodo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.
Johann Wolfgang GoetheCon el conocimiento se acrecientan las dudas.
Johann Wolfgang GoetheNo basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.
Johann Wolfgang GoetheNunca se desprende uno de lo que le pertenece, aunque lo tire o lo regale.
Johann Wolfgang GoetheLos perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tienen tiempo de hablar ni de lo que hacen.
Johann Wolfgang GoetheEl niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.
Johann Wolfgang GoetheEl espíritu humano avanza de continuo, pero siempre en espiral.
Johann Wolfgang GoetheLo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.
Johann Wolfgang GoetheSólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día.
Johann Wolfgang GoetheEs un gran error creerse más de lo que uno es, o menos de lo que uno vale.
Johann Wolfgang GoetheEl hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
Johann Wolfgang Goethe