Johann Wolfgang von Goethe

Resultados 61 - 80 de aproximadamente 129 de Johann Wolfgang von Goethe

El alemán posee libertad de opinión, por eso no advierte cuando le faltan la libertad de gusto y la de espíritu.

Johann Wolfgang Von Goethe

La vejez no nos vuelve infantiles, como dicen, sino que nos encuentra todavía cual verdaderos niños.

Johann Wolfgang Von Goethe

Todo comienzo tiene su encanto.

Johann Wolfgang von Goethe

La dicha más hermosa del hombre que piensa es haber escrutado lo escrutable y venerar serenamente lo inescrutable.

Johann Wolfgang Von Goethe

Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comienzalo. Atrevimiento posee genio, poder y magia. Comienzalo ahora.

Johann Wolfgang Von Goethe

El hombre yerra tanto como lucha.

Johann Wolfgang von Goethe

Se dice que no hay hombre grande para su ayuda de cámara. Eso es porque el gran hombre sólo puede ser reconocido por otro gran hombre, y el ayuda de cámara seguramente sólo sabrá estimar a sus iguales.

Johann Wolfgang von Goethe

En las cumbres se halla la paz.

Johann Wolfgang von Goethe

Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.

Johann Wolfgang von Goethe

El escribir es un ocio muy trabajoso.

Johann Wolfgang von Goethe

Con todas las fuerzas en contra, perseverar. Jamás doblegarse. Mostrarse fuerte atrae el auxilio de los dioses.

Johann Wolfgang Von Goethe

Sirviendo a los demás aprendemos a saber mandar y a conocer cuál es nuestra autoridad.

Johann Wolfgang von Goethe

El verdadero alemán se distingue por su cultura plural y su unidad de carácter.

Johann Wolfgang Von Goethe

Todo lo bueno ya lo han pensado antes otros; sin embargo, debemos intentar nuevamente pensar en ello.

Johann Wolfgang von Goethe

Ninguna nación podrá emitir un juicio si antes no es capaz de juzgarse a sí misma. Pero a esta posición tan ventajosa suele llegar muy tarde.

Johann Wolfgang Von Goethe

Se ha pretendido que el mundo esté regido por números; todo lo que yo sé sobre esto es que los números dicen si un país está bien o mal gobernado.

Johann Wolfgang von Goethe

El Pescador

Hinchada el agua, espumajea,
mientras sentado el pescador
que algún pez muerda el anzuelo
plácido aguarda y bonachón.

De pronto la onda se rasga,
y de su seno-¡oh maravilla!-
toda mojada, una mujer
saca su grácil figurilla.

Y con voz rítmica le increpa:
-¿Por qué, valiéndote de mañas,
hombre cruel, tiras de mí
para que muera en esta playa?

¡Si tú supieras qué delicia
allá se goza bajo el agua,
tal como estas te arrojarías
al mar, dejando en paz la caña!

¿No ves al sol, no ves la luna
cómo en las ondas se recrean?
¿Doble de hermosos no parecen
cuando en las agujas se reflejan?

¿No te seduce el hondo cielo
cuando su azul, húmedo muestra?
Cuando este aljófar lo salpica,
¿del propio rostro no te prendas?

Hinchada el agua, espumajea,
del pescador lame los pies;
siente el cuidado una nostalgia,
cual si a su amada viera fiel.

Cantaba un tanto la sirena,
todo pasó en un santiamén;
tiró ella de él, resbaló el hombre,
nunca más se dejó ver.

Johann Wolfgang von Goethe

Meditación Ante El Cráneo de Schiller

Era el lúgubre osario... en orden, mudos...
quédome absorto al remirar la fila
de cráneos polvorosos y desnudos;

y atónito, nublada la pupila
en la visión, soñé los tiempos idos...
y fue el pasado en su mudez tranquila.

Los que tanto se odiaron, ora unidos,
rozándose, mezclaban los despojos
de duros huesos en la lid partidos,

y acostados en cruz ante mis ojos,
en posición de beatitud serena
dormían dulcemente sus enojos:

vi en sueltos eslabones la cadena
de omóplatos en tanto el mundo ignora
¡qué fardo les impuso la condena!

Y aquellos miembros ágiles de otrora,
manos y pies de gracia floreciente,
muestran su lasitud separadora...

Fatigados mortales, vanamente
a lo largo tendidos en la fosa,
ni allí gozáis de la quietud clemente

¿Quién ama la ruina pavorosa
ya así desnuda en la inquietud del día
y urna otro tiempo de beldad dichosa?

Esa yerta escritura me decía
a mí el devoto, lo que extraña gente
signos sagrados no leía.

Súbito en medio del montón yacente,
descubro al fin la fúlgida cabeza
sin par, helada, enmohecida, ausente,

y siento reanimarse mi tristeza
con secreto calor, y d'ese abismo
un raudal con vívida presteza,

Lléname de hondo encanto el cataclismo
al ver en esa huella soberana
divina concepción de hondo mutismo...

Y va mi mente hacia la mar lejana,
que hace y destruye formas en su seno
aún más perfectas que la forma humana.

Vaso de enigmas, otro tiempo lleno
de oráculos, mi mano desfallece:
no puedo alzarte en ademán sereno.

¡La podre lavaré que te ensombrece,
tesoro sin igual, y en aire puro
ya libre sol donde el pensar florece!

No logra el hombre en su sondar oscuro
captar el todo que la vida escancia
si Dios-natura cede a su conjuro

y le dice por qué de la sustancia
deja exhalar su espíritu que crea,
y cómo permanece en la sustancia
su dinamismo genitor: ¡la idea!

Versión de Rafael Pombo

Johann Wolfgang von Goethe

Le diría al instante. ¡Permanece, eres tan hermoso!

Johann Wolfgang von Goethe

Esa rápida alternancia de broma y seriedad, de interés e indiferencia, de pesar y alegría parece ser un rasgo típico del carácter irlandés.

Johann Wolfgang Von Goethe
Anterior  1 2 3 4 5 6 7   Seguinte