José Luis García Martín
Islas
Mykonos
Ebrio de luz el mar
desnudo y solo
Ustica
Sórdida un ave de sombra
y graznidos y viento y un negro minuto
de adiós y de espectros
Simushir
Cerros y luna canta
ave nocturna el tiempo
entre las olas blancas
Lemnos
Con desgana columnas que sustentan la tarde
El crepúsculo un ave que no acierta a volar
Zembra
Indolente y dorada
habitada por vientos
astros música magia
Bornholm
Nostalgia que salpican las olas y las horas
Sirenas indolentes de lejanos navíos
Bosteza la mañana con sueño y gaviotas
Kornat
Desierto vago junto al agua
que acecha lúbrica y me ama
en una lengua que no entiendo
De "Autorretrato de desconocido" 1979
Reminiscencias
Amor que no devasta no es
amor. Lees a Omar Jayyam en esta
plaza de bronce y de palomas
aún con olor a oriente y desventura.
(Una vez amé, creí que me amarían,
y no fue así; eso es todo. )
Acepta su patética
invitación a la vida, aférrate
al instante que huye, sacude
tanta apagada y vil tristeza,
la ceniza que mancha tus ropas
todavía inocentes, deja
que el amor y el azar levanten fortalezas
de viento y las deshaga el viento
una y otra vez...
Pero tú
no me oyes. Mientras
un duro terrón de tedio
se deshace en la taza de café
(Hoy no hay nadie a quien no envidie
sólo por no ser yo), en un rincón paciente
de A Brasileira esperas
que la vida se siente en la silla vacía.
De "Tinta y papel" 1985