Juan Pablo II
Queridos jóvenes, ya lo sabéis: El cristianismo no es una opinión y no consiste en palabras vanas. ¡El cristianismo es Cristo! ¡Es una Persona, es el Viviente! Encontrar a Jesús, amarlo y hacerlo amar: He aquí la vocación cristiana.
Juan Pablo IiEl diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad.
Juan Pablo IINo habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.
Juan Pablo IITodos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu.
Juan Pablo IILa paz no se escribe con letras de sangre, sino con la inteligencia y el corazón.
Juan Pablo IiLas cuestiones controvertidas nunca deben resolverse con el recurso de las armas.
Juan Pablo IiLa vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida.
Juan Pablo IIEl respeto a la vida es fundamento de cualquier otro derecho, incluidos los de la libertad.
Juan Pablo IIDios se deja conquistar por el humilde e rechaza la arrogancia del orgulloso.
Juan Pablo IILa verdadera reconciliación entre hombres enfrentados y enemistados solo es posible, si se dejan reconciliar al mismo tiempo con Dios.
Juan Pablo IiPor eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.
Juan Pablo IILa paz es un don de Dios y, al mismo tiempo, una tarea de todos.
Juan Pablo Ii