Kobayashi Issa
Noche tras noche mi sopa de legumbres acompaña la nieve.
Kobayashi IssaFrente al espantapájaros a edad avanzada tengo vergüenza de mí.
Kobayashi IssaEn el blanco rocío me ejercito al paraíso.
Kobayashi IssaAl otoño de mi vida la luna no tiene manchas y sin embargo.
Kobayashi IssaLluvia de pétalos. Agua de neblinas lejanas quisiera beber.
Kobayashi IssaMantiene un desafío de miradas conmigo la rana.
Kobayashi IssaEn la lluvia primaveral, una hermosa doncella da un gran bostezo.
Kobayashi IssaMatando una mosca herí una flor.
Kobayashi IssaA la sombra de las flores del cerezo. No son nás extranjeros.
Kobayashi IssaEl ruibarbo en la nieve más pálido brilla púrpura.
Kobayashi IssaLos gorriones juegan a la escondida entre las plantas de té.
Kobayashi IssaCuando envejecemos la larga presencia del día es también motivo de llanto.
Kobayashi IssaEn la punta de la nariz del Buda del páramo cuelga un hilo de hielo.
Kobayashi IssaEl rocío se dispersa. Hoy una vez más sembraré granos de infierno!.
Kobayashi IssaDesnudo, sobre un caballo desnudo bajo la lluvia torrencial.
Kobayashi IssaUna puerta de ramajes y como cerradura un caracol.
Kobayashi IssaEl mundo va muy bien. Otra mosca come el arroz.
Kobayashi IssaLo siento por las pulgas de la cabaña ¡Van a adelgazar muy pronto!.
Kobayashi Issa¿A dónde puede ir bajo la lluvia este caracol?.
Kobayashi IssaCansadamente sueña el viejo pino todavía no es Buda.
Kobayashi Issa