Lucio Anneo Séneca
El ardimiento juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana.
Lucio Anneo SénecaTeméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.
Lucio Anneo SénecaLa armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.
Lucio Anneo SénecaNo hay su día sin su pena.
Lucio Anneo SénecaForzosamente debe temer a muchos quien es temido por muchos.
Lucio Anneo SénecaTodo lo debemos consultar con el amigo, mas primero hay que consultar si lo es.
Lucio Anneo SénecaPara el hombre ocupado no hay día largo.
Lucio Anneo SénecaEl camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.
Lucio Anneo SénecaTan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.
Lucio Anneo SénecaEl que teme es un esclavo.
Lucio Anneo SénecaQuien da pronto da dos veces.
Lucio Anneo Séneca¡Cuánto se parece a la amistad la adulación!
Lucio Anneo Séneca¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
Lucio Anneo SénecaMerece salir engañado el que al hacer un beneficio, cuente con la recompensa.
Lucio Anneo SénecaEl lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.
Lucio Anneo SénecaMuy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.
Lucio Anneo SénecaEl hombre, ese ser tan débil, ha recibido de la naturaleza dos cosas que deberían hacer de él el más fuerte de los animales: la razón y la sociabilidad.
Lucio Anneo SénecaPesa las opiniones, no las cuentes.
Lucio Anneo SénecaEl lenguaje de la verdad es sencillo.
Lucio Anneo SénecaNo hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.
Lucio Anneo Séneca