Samuel Akinin Levy

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Pedir Una Fantasía

Pedir una fantasía

Quiero sentarme a tu vera,
conversar algunas cosas.
Decirte con toda el alma
el mal que me incomoda.
Quiero acallar recelos,
unas dudas y toda angustia
que por tiempo han estado
dentro de mí, agazapados
y por más que trato,
no he podido borrarlos.
Quiero tomar tus manos,
como, todo, tu cuerpo,
besarlas, acariciarlas,
vivir lo que es nuestro
y llegar a tu espalda
para tenerte un momento,
en un detenido tiempo,
en el que las horas
tranquilas no desaparezcan
pero que dormidas,
ellas permanezcan,
hasta que saciemos este amor.
Quiero entre todo lo que pido
poder hacerte muy mía,
no uno, muchos días.
Para amarte otra vez
como la primera vez
y decirle a tus oídos
lo hermoso de tu risa
lo agraciado de tu amor.
Te haré llegar a las estrellas
y en ese hermoso viaje,
dejaré descubras mi nido,
viviremos un soplido
que la vida no nos dio,
mismo, que aún te guardo yo

Samuel Akinin Levy

Eterno Adolescente

Eterno adolescente

Surgen situaciones en la vida
Que despiertan varias sensaciones
Es como vivir una época ida
Sin temor a caer en desilusiones
La sangre corre en las venas
Como agua salida de motores
Y el vapor contagia la ira
Que nos traen tantos dolores
Cómo callar el llanto
Y ser cómplice silencioso
Cuando el hambre da pasos
La miseria se incrementa
Y la paz anda vagando
No, no puedo callarme
Grito, pues consuelo no logro
El mundo no permite silencio
Hoy como eterno adolescente
Voy abriendo viejos rumbos
A codazos, a brazos limpios
A cambio de un dormir tranquilo
A cuenta de un morir en paz
En búsqueda de la igualdad
En contra del dolor ajeno
Asfixiando a la maldad
Pues veo, que a muy pocos
A pocos, les importa ya

Samuel Akinin Levy

Meláncolica Comparación

Melancólica comparación

Te he comparado con cosas naturales,
con las maravillas que son vivénciales,
con los resplandores en el techo de los cielos,
con esas luces que mis ojos ven de lejos,
con la inmensidad del mar que se pierde,
en trayectos de larga permanencia,
con la fuerza encabritada de los oleajes,
cuando el clima reclama a los mortales
las heridas que por tiempo hemos hecho.
Te he comparado por años y aún hoy lo hago.
Lo hice con la indomable fuerza del amor.
Con los deseos de ver crecer a un buen hijo.
Con hermosos idiomas y su dulce melodía
que se emplean para poder amar todavía.
Lo hice por años, y como ves, no me detuve,
lo hice y me doy cuenta que me contuve.
Ahora al tratar de encontrar la similitud
veo en ti, mujer sosegada, que hay un gran virtud.
Eres apagada, silenciosa, callada, estoica,
como el fuego que contuvo al Ave Fénix
que dio una nueva llama en el momento crucial
que de la muerte sacó vida y de las cenizas fuego
por ello veo que si te debo de nuevo comparar
y no equivocar, lo debo hacer con lo divino,
me doy cuenta no es posible, con lo demás.
Eres una diosa que se halla fuera de lugar
que ha venido desde lejos a decorar mi silencio
a mostrarme lo irreverente que son las demás
cuando uno te trata de comparar, igualar o más.
Eres como una diosa, eres el sueño deseado.
Eres el origen del amor, el premio más ansiado

Samuel Akinin Levy

Carta Tardía A Mi Padre

Carta tardía a mi padre

Querido padre
Hace tiempo no te escribo
Hace tanto que me olvido
Lo que dije la última vez
A ver, deja que respire
Pues mencionar tu nombre
Es hacerte regresar
¡Sí! Traerte de las tinieblas
Del lugar al que usted fue
Teniendo que hacer justicia
Del que se fue y al que mandé
Lo que fue una parte de mi vida
Y de la que me doy cuenta fallé
Veo que ha sido tanto, lo que olvidé
Que me he olvidado de mucho
Que si tomo un tiempo y miro
Con libertad al espejo
No me encuentro
Y no me refiero al bulto
El mío como ves
Se ha agrandado, ha crecido
Quería hablar del que fui
De ése que fue alegre
De ése que respeté
De ése que era noble
De éste, que no sé quién es
Queridísimo padre
Allí, donde estés
Dame un poco de consuelo
Ayúdame a volver a ser
El que tanto te quiso
El que por desgracia, ya no está

Samuel Akinin Levy

Un Cuadro Imaginario

Un cuadro imaginario

Miro mis dedos
Los acerco a mis labios
Acaricio con ternura
El punto donde hace poco
Mi piel sintió tu piel
Proyecto en él tu cuerpo
Y vislumbro tu figura
Veo que como ninguna
Me apeteces con premura
Al hacer lo que me place
Vibra en mí con coraje
El sentir de un guerrero
De ese que busca fuego
Que se ofrece en lucha
De cuerpo a cuerpo
Y quien de antemano desea
No ganar, perder la pelea
Rendirse, hasta morir
Y mientras ello ocurra
Estando ambos en esa lid
Recibir de ti, tus amores
Ahogarme dentro de ti
Y morir de un sueño mejor
Como el que solo sucede
En el lienzo de un pintor

Samuel Akinin Levy

ámame

Ámame

Ámame como una diosa
Hazlo con tu ser
Con tu mente
Con toda el alma
Ámame, como quiero
Con la luz del día
Con la de las estrellas
Con armonía, con prosa
Ámame como te pienso
Cuando te nombro
Cuando te llame
Cuando me plazca
Ámame de día
Ámame de noche
Y cuando esto se cumpla
Vuelve a hacerlo noche y día
Si lo haces así
Si lo logras hacer
Si me puedes complacer
Si al amar haces feliz
Verás que amando
Se recibe amor
Y es tanto o mayor
Que el que te pido yo

Samuel Akinin Levy

Temeroso

Sacudiste las bases
De un árido amor
Y brotó del centro
Toda una pasión
Tu voz ausente
Retumbó mi vida
Y así de repente
Brotó una flor
Y con una caricia
Un beso oculto
Un cálido adiós
Dije en silencio
Cosas que son nuevas
Que nunca supe dijera
Pues en el sueño
En que estábamos los dos
Temí despertar
No fuera sucediera
Lo que otras veces
Que todo era un sueño
Y aún siendo el dueño
No pudiese revivirlo
Esto, que es tan lindo
De verse contigo
De estar o soñar
Cuando sin darme cuenta
Me toque ver la realidad
Ésa de que tú no estás
En mi despertar

Samuel Akinin Levy

Número Equivocado

Número equivocado

Hola, buenas noches, ¿Cómo estás?
Sé que no son horas, más no podía dormir
Me alejo de ti tan sólo un rato, y ya ves
Pareciera ser que no puedo vivir
Como ves, hablo, no callo, y es que me haces
Tan, pero tan feliz, que de cambiar
Si pudiera alguna cosa, haría
Que los días carecieran de noches
Así, no tendrías que alejarte de mí
¡Imagínate! Vivir este amor de noche y día
Queriéndonos todo el día, y al final de él
Tras un guiño, un nuevo despertar
En el que la razón no tenga cabida
La ilusión sea un todo
Y nuestro maravilloso amor compita
Con el enorme amor de Dios
¡Si! Ya sé lo que vas a decir
¡No, no puede ser!
Ahora que me has hecho feliz
Me dices, me equivoqué
¡No importa! Seas quién seas
Debo reconocer te debo a ti
Este momento que me hizo feliz

Samuel Akinin Levy

Una Fiera En Celo

Una fiera en celo

Como fiera que acecha a su presa
Mis ojos miraban sin pestañear
Y el sentir de una hembra en celo
Mudaba a su gusto mi modo de pensar
Morder tu piel, tu cuero, tus labios
Beber de ti como se hace a diario
De esa fuente que aplaca la sed
Es pensar de un modo casi ordinario
Lo que un día como hoy vine a hacer
Mantuve el aire que causó la pena
Sostuve el deseo, lo callé de veras
Y luego, a solas no supe que hacer
Si vivir los deseos, o dejarlos perder
Rugió en lo profundo mi voz cansada
Surtió el efecto, en mi proceder
Y seguí soñando, haciéndote mía
Como siempre quise, como te soñé
La selva interpuso un largo trecho
En la distancia que te quise ver
Y fue tan larga, que casi me olvido
Que has sido el antojo, el deseo
La pieza importante que ansié tener
Perdido en el bosque, ya sin rastro
Con sólo el recuerdo de ti, de ayer
Consuelo mi pena, te lloro con saña
Con rabia, con furia, con ternura plena
Pues aunque no seas mía, sí te soñé
Y fuiste tan real en el sueño vivido
Que aunque pasen siglos, vivirás
Como ese amor que fue felino
Que como ves en mí por años ha vivido
Y no morirá, pues hoy acá queda escrito

Samuel Akinin Levy

Sospechas

Se acaba el día
La noche me invade
El frío me agobia
La soledad me mata
La tristeza me irradia
Cosas que no comprendo
A veces, me calmo
Una vez agotado, pienso
¿Qué quiero?
Cuando nace la pregunta
Llegan algunas respuestas
Ando en busca de paz
De una tranquilidad ciega
Que hace alejar problemas
Se acaba el día
No sé que hacer
Si entregarme al sueño
O volver a creer
Por lo pronto dejo hacer
Mañana al amanecer
Me volveré y preguntaré
Ahora, cansado me entrego
A lo que quiera el destino
O lo que llamemos motivos
Sigan, arranca en el camino
Y pueda ver luz
La que me ilumine
Haciéndome comprender
Esto que no siendo sublime
Me agobia, me ahoga
No me deja vivir!
Y veo, me aleja de ti

Samuel Akinin Levy

Quién Sueña

Quién sueña

Sólo comienzo a pensar
En aquello que deseo
Cataratas de agua caen
Embriagan mi cuerpo, pero
Al no haber dudas
Me arriesgo y despierto
Allí estás, te puedo ver
Te miro, me places, río
Te disfruto, te amo
Ya saciado, y en descanso
Quiero volver a ti, te llamo
Y veo a mi sorpresa
Que a sabiendas te amo
Debo seguir dormido
Pues de mí te has ido

Samuel Akinin Levy

Verónica

Cerrando los ojos
Mirando hacia el mar
Se observan reflejos
De nunca acabar
Son almas en luto
Que vienen y van
Y a todos recuerdan
Donde hemos de acabar
Cerrando los ojos
Te vi una vez más
Mirabas al cielo
Te vi preguntar
Si esto que es vida
Es de a de verdad
O es simple mentira
Que pronto dará final

Samuel Akinin Levy

La Fuerza de Una Señal

La fuerza de una señal

Me dices que una sola palabra
Es capaz de iluminar tu vida
Que el día se llena de flores
Cuando la misma es bella
Insinúas muy a menudo cosas
Que hacen creer que uno inspira
Hace nacer ilusiones y te ilumina
Cuando la verdadera razón es otra
Tú vives dando sin medir, das y das
La gente que te rodea se llena
De tu corazón, de tus dádivas de amor
Pienso y casi estoy seguro
De que contigo ocurre lo contrario
Una palabra tuya, una simple sonrisa
Un toque aterciopelado de tus dedos
O hasta el detalle de insinuar un te quiero
Hace surgir del pequeño a un gigante
Y al de más tamaño a un Dios
Siempre he sabido lo que eres, eras, serás
Lo que no he podido encontrar motivos
Para que seas mía, mía nada más

Samuel Akinin Levy

Un Mensaje No Enviado

Un mensaje no enviado

En la duda de mandar un te quiero
De encontrar en vacío, yo también
Estoy que casi por ello muero
Por temor de perder el tal vez
Y aunque no lo creas no me atrevo
Me quedo con la ganas de hacer
Razona el corazón de un hombre
Sin medir lo que pueda suceder
Y espera del entorno lo conforme
La ilusión de poder algún día ser
El amor más ferviente y compañero
Ese que desde siempre yo deseé
Me intriga el presente y futuro
El pasado, ése, lo guardo para mí
Y si algo debo considerar seguro
Es lo bello que registro por ti
Me halagas cuando pierdes tu mirada
Me halagas cuando dices algo más
Me halagas cuando sé que me amas
Y callas porque sé que hay alguien más

Samuel Akinin Levy