San Agustín
El que no tiene celos no está enamorado.
San AgustínLa medida del amor es amar sin medida.
San AgustínNo hay riqueza más peligrosa que una pobreza presuntuosa.
San AgustínTodo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula.
San AgustínEl infierno está empedrado de buenas intenciones.
San AgustínEn el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.
San AgustínSi dudo, si me alucino, vivo. Si me engaño, existo. ¿Cómo engañarme al afirmar que existo, si tengo que existir para engañarme?
San AgustínLa Ley ha sido dada para que se implore la gracia; la gracia ha sido dada para que se observe la ley.
San AgustínLa razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
San AgustínBuscad lo suficiente, buscad lo que basta. Y no querais más. Lo que pasa de ahi, es agobio, no alivio; apesadumbra en vez de levantar.
San AgustínLas lágrimas son la sangre del alma.
San AgustínUna cosa es haber andado más camino y otra, haber caminado más despacio.
San AgustínEn el jardín de la Iglesia se cultivan: Las rosas de los mártires, los lirios de las vírgenes, las yedras de los casados, las violetas de las viudas.
San AgustínNo se accede a la verdad sino a través del amor.
San AgustínLa oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.
San AgustínExistirá la verdad aunque el mundo perezca.
San AgustínLos hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su propia vida.
San AgustínConócete, acéptate, supérate.
San AgustínLa sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite ni se estreche.
San AgustínDa lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta.
San Agustín