Valentin Garcia Valledor
Los Cuatro Elementos
I
Nuestros altivos cuerpos
entre sábanas
son poemas de fuego.
Y en la espiga de mis carnes
son antorchas que desvelan
tus senos de fino encaje.
II
Tus lágrimas de esperanza
sobre mi pecho
son poemas de agua.
Y en la cuenca de tus ojos
nacen dos ríos menudos
que bajan poquito a poco.
III
Nuestros bellos sueños
de serenos lugares
son poemas de viento.
Y en la luz del horizonte
descubrimos el camino
que albergará nuestros nombres.
IV
Tus mejillas risueñas
bajo mis labios
son poemas de tierra.
¡Poemas de agua y de fuego
tú y yo! ¡Los dos juntos,
poemas de tierra y viento!
La Ultima Estacion
“La vida sigue: / doce flores silvestres /
entre las tumbas” (haiku propio)
1
En esta jornada lluviosa,
el alma se entretiene
y navega por andenes inestables.
¡Hay tanta soledad temblorosa
a contracorriente,
tanta melancolía en los paisajes!
A merced de los cielos
quedan apresados
mis tristes ojos viajeros.
Desde mi asiento contemplo
como se aleja
un errático mundo exterior.
2
Veo mi reflejo en los cristales
y, más allá,
la veo a Ella mirándome.
A través de su mirada ambulante
pasan los fotogramas
de instantes y gentes y lugares.
Son esas antiguas latitudes
las que me asaltan
ahora con su latente presencia.
Y trato de huir y apenas puedo,
porque no me deja,
porque me apresan los recuerdos.
3
En esta jornada lluviosa,
la máquina del mundo
continúa su curso inexorable.
Ya no hay vía de escape,
tan sólo seguir un camino
salpicado de nuevas paradas.
Desde mi asiento percibo
como se acerca
ese intenso dolor interior.
Y veo el cielo gris de sus ojos
arreciando lágrimas
sobre este tren de desesperanza.
4
El tiempo real trascurre,
aunque oponga
un hondo deseo de regreso.
Y salvo abrir los equipajes
de la memoria,
ya no importa nada ni nadie.
Porque no hay vuelta atrás
al silencio resignado
tras su amarga partida.
Porque la vida me lleva,
fría e imperturbable,
en su eterno viaje de ida.
Romance de Lejania
“Manifestación de los españoles bajo el lema ‘No al terrorismo, sí a la Constitución y con las víctimas’ ” (Federación Española de Municipios y Provincias)
Con banderas de paz y libertad
desfila un río de dolor y rabia...
Este río social que inunda calles,
que transita entre avenidas y plazas,
mana de una dolorosa fuente,
se agiganta con millones de lágrimas.
Este largo río que fluye constante
testimonia y no olvida a las almas
que cayeron injusta y fatalmente
en una crepuscular alborada.
Este río inmenso de corazones
no perdona ni olvida la espada
que empuñaron unos seres cobardes
escudados en siniestras demandas.
Este silencioso y profundo río
que con tanto ímpetu avanza
rechaza el terror y la barbarie,
ahogando cualquier desesperanza.
Este río de espíritus hermanos
solamente desagua y se remansa
con el sentido tributo a las víctimas
y el deseo de un mañana sin alarmas
... porque sólo en el mar de la vida
desemboca este río de esperanza.
Decalogo Inverso
"Una hermosa locura es la palabra. Por ella brindamos sobre todas las cosas" (Mirta Colangero)
Sobre todas las cosas, la palabra.
En vano resistirse a su empuje.
Fiestas son sus sonidos y letras,
padre y madre de toda invocación:
para recordar a los muertos,
para reconocer a los impuros,
para denunciar a los ladrones,
para desenmascarar a los falsos,
para convertir a los codiciosos,
para comprender al prójimo
(como a uno mismo).
Sobre todas las cosas, la palabra.
Tras la palabra, el verso.