Voltaire
Un hombre preocupado por el bien público, por la humanidad, por la verdadera religión, ha publicado, en uno de sus escritos a favor de la inocencia, que los tribunales cristianos han condenado a muerte a más de cien mil pretendidos brujos. Si juntamos a esas masacres jurídicas el número infinitamente mayor de herejes inmolados, esta parte del mundo no parecerá más que un vasto cadalso cubierto de verdugos y de víctimas, rodeado de jueces, esbirros y espectadores.
VoltaireYo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.
VoltaireEl sentido común no es nada común.
VoltaireEs peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.
VoltaireEl divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo.
VoltaireLos prejuicios son la razón de los tontos.
VoltaireEl que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.
VoltaireLa idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.
VoltaireLa ciencia es como la tierra; sólo se puede poseer un poco de ella.
VoltaireDios es un comediante que actúa para una audiencia demasiado asustada para reír.
VoltaireUna falsa ciencia hace ateos; una verdadera ciencia posterna al hombre ante la divinidad.
VoltaireLa democracia sólo parece adecuada para un país muy pequeño.
VoltaireDebe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.
VoltaireCalumniad, calumniad que algo quedará.
VoltaireLa teología me divierte: la locura del espíritu humano se muestra allí en toda su plenitud.
VoltaireAl venir al mundo uno llora y los demás se alegran, es necesario morir riendo y que los demás lloren.
VoltaireBuscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
VoltaireTodos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes.
VoltaireEl hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar.
VoltaireSólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
Voltaire