Yosa Buson
Iba yo a los cerezos en flor Dormía bajo ellos Así era mi pasatiempo.
Yosa BusonEn cada pétalo que cae Las ramas del ciruelo Envejecen.
Yosa BusonCaen las flores del cerezo y entre las ramas aparece un templo.
Yosa BusonLa orquídea de noche Esconde En su perfume el blanco de su flor.
Yosa BusonLa tos ronca del abad. El canto del hototogisu.
Yosa BusonNo hay hoja que se mueva. Temor reverencial, en la arboleda de verano.
Yosa BusonLa mariposa confiada duerme en la campana del templo.
Yosa BusonCultivador de crisantemos. De ellos eres un esclavo.
Yosa BusonEl manto de luna. Una rana perturba el agua y el cielo.
Yosa BusonAnte el crisantemo blanco Las tijeras Dudan un instante.
Yosa BusonLa pradera esta nublada Y las aguas guardan silencio. Es el atardecer.
Yosa BusonVan juntos platicando Un paraguas y un viejo abrigo En la lluvia de primavera.
Yosa BusonUn hachazo en el bosque En invierno Y el olor me llega.
Yosa BusonNoche corta. En las afuera de un villorrio un comercio esta abierto.
Yosa BusonBajando los campos sembrados Saturándolos El agua en otoño.
Yosa BusonLa primavera se aleja Duda En las tardías flores del cerezo.
Yosa BusonViento del atardecer. Se ondula el agua alrededor de la garza.
Yosa BusonNoche de primavera. De vela en vela transita la llama.
Yosa BusonEstá pasmada de pobreza esta mañana de otoño.
Yosa BusonCuando nada, la rana. Completa entrega.
Yosa Buson