Biografia Completa de Pompeyo del Valle
No hay mejor medida de lo que una persona es que lo que hace cuando tiene completa libertad de elegir.
William M. BulgerDa tu primer paso con fe, no es necesario que veas toda la escalera completa, sólo da tu primer paso.
Martin Luther KingEl poder: la más completa de las servidumbres.
Georges ClemenceauSolamente Deseo Amarte...
Solamente deseo amarte
Una tempestad llena el valle
Un solo pez el río
Te he hecho
A la medida de mi soledad
Todo el mundo para esconderse
Días y noches para comprenderse
Para contemplar en tus ojos
Todo lo que pienso de ti
Y de un mundo hecho a tu imagen
Y las noches y los días gobernados por tus párpados.
Profundidad del valle una mariposa.
Sugita HisajoEl Valle
Hasta de la esperanza ahora se siente hastiado
mi corazón, no quiere pedir nada al destino;
oh, tú, préstame sólo, valle de mi niñez,
el asilo de un día para esperar la muerte.
Ésta es la senda estrecha de mi valle sombrío:
llenan ambas laderas unos bosques espesos
que cruzando sus sombras curvas sobre mi frente
por entero me cubren de silencio y de paz.
Dos arroyos ocultos bajo puentes verdosos
serpenteando dibujan los contornos del valle;
un instante confunden su murmullo y sus aguas,
y no lejos de aquí ya se pierden sin nombre.
Se han perdido también de mi vida las aguas,
que se fueron sin ruido, sin retorno y sin nombre;
mas la fuente es muy límpida, y mi alma enturbiada
no ha podido espejear luz de días hermosos.
El frescor de sus cauces y su manto de sombra
me encadenan por siempre cerca de estos arroyos:
como un niño mecido por un canto monótono
se adormece mi espíritu al murmullo del agua.
Allí estoy entre muros de verdor, con un corto
horizonte ante mí que ya basta a mis ojos,
sin moverme y tan solo con la naturaleza,
sin oír más que el agua, sólo viendo los cielos.
Demasiado en mi vida he sentido y amado;
aunque vivo, ahora busco del Leteo la calma.
¡Oh lugares tan bellos, dad también el olvido!
Desde ahora el olvido ya es mi única dicha.
Corazón aquietado como el alma en silencio;
oigo apenas el ruido muy lejano del mundo
como un eco remoto que se ahogó en la distancia
y que traen los vientos al oído inseguro.
La existencia la veo como en medio de brumas
deshacerse en la sombra del pasado perdido.
Sólo queda el amor, como queda una imagen
que perdura en el alba cuando un sueño se borra.
Alma mía, reposa en este último asilo
como lo hace un viajero que camina con fe,
que se sienta a las puertas de la nueva ciudad
y respira un instante el perfume del véspero.
Sacudamos como él de los pies todo el polvo;
nunca más volveremos a andar este camino;
respiremos como él al final de la senda
esta calma que anuncia una paz que no acaba.
Tan oscuros y breves como días de otoño
son tus días que menguan como sombras del monte.
La amistad te traiciona, la piedad te abandona,
solitaria desciendes donde están los sepulcros.
Mas aquí está invitándote la natura que te ama;
piérdete en sus entrañas que ella siempre te ofrece:
aunque todo es mudanza, la natura es la misma,
como el sol es el mismo que da luz a tus días.
Ella sigue envolviéndote con sus luces y sombras,
sé insensible a los falsos bienes que ya has perdido,
ven y adora aquí el eco que adoraba Pitágoras,
presta oído con él al celeste concierto.
Con la luz sé tú el cielo, sé la sombra en la tierra;
en los llanos del aire sé aquilón volador;
con los pálidos rayos misteriosos de luna
sé cual alma del bosque en la sombra del valle.
Dios nos dio inteligencia para así concebirlo:
la natura descubre en sí misma a su autor.
Una voz en silencio al espíritu ha hablado:
¿Quién no ha oído esta voz resonar en su pecho?
El Valle Intranquilo
Hubo un tiempo en que el valle sonreía,
silencioso, aunque nadie allí vivía;
su gente había marchado hacia la guerra
confiando el cuidado de esa sierra,
por la noche, a la mirada fiel
de las estrellas desde su azul cuartel
y de día, a los rojos resplandores
del sol que dormitaba entre las flores.
Mas ahora para todo visitante
el valle triste es inquieto e inquietante.
Nada allí se detiene un solo instante...
nada salvo el aire que se cierne
sobre la soledad mágica y perenne.
¡Ah, ningún viento agita los ramajes
que palpitan como el glacial oleaje
en torno a las Hébridas salvajes!
¡Ah, ningún viento empuja el furtivo
manto de nubes que, sin respiro,
surcan durante el día el cielo esquivo
sobre las violetas allí esparcidas
como ojos humanos de mil medidas...!
sobre las ondeantes azucenas
que lloran junto a las tumbas ajenas!
Ondean: y en sus pétalos más tiernos
se juntan gotas de rocío sempiterno.
Lloran: y por sus tallos claudicantes
bajan perennes lágrimas como diamantes.
Versión de Andrés Ehrenhaus
La biografía de un filósofo es su sistema.
María ZambranoLo esencial para la dicha es la completa dignidad en el sentimiento, incluso en el dolor.
Auguste ComteBiografía
La ventana nació de un deseo de cielo
y en la muralla negra se posó como un ángel.
Es amiga del hombre
y portera del aire.
Conversa con los charcos de la tierra,
con los espejos niños de las habitaciones
y con los tejados en huelga.
Desde su altura, las ventanas
orientan a las multitudes
con sus arengas diáfanas.
La ventana maestra
difunde sus luces en la noche.
Extrae la raíz cuadrada de un meteoro,
suma columnas de constelaciones.
La ventana es la borda del barco de la tierra;
la ciñe mansamente un oleaje de nubes.
El capitán Espíritu busca la isla de Dios
y los ojos se lavan en tormentas azules.
La ventana reparte entre todos los hombres
una cuarta de luz y un cubo de aire.
Ella es, arada de nubes,
la pequeña propiedad del cielo.
Leyendo una biografía, recordad que la verdad no se presta nunca a una publicación.
George Bernand ShawLa educación es la preparación a la vida completa.
SpencesSi, Después Que Yo Muera...
Si, después que yo muera, se quisiera escribir mi biografía,
Nada sería más simple.
Exactamente poseo dos fechas -la de mi nacimiento y
la de muerte.
Entre una y otra todos los días me
pertenecen.
Soy fácil de describir.
He vivido como un loco.
He amado a las cosas sin ningún sentimentalismo.
Nunca tuve un deseo que no pudiera colmar, pues nunca anduve ciego.
Incluso escuchar para mí fué nada más que un complemento del ver.
Comprendí que las cosas son reales y totalmente diferentes una de otra:
Lo comprendí con los ojos, jamás con el pensamiento.
Comprenderlo con el pensamiento hubiera sido encontrarlas
todas iguales.
Un día me sentí dormido como un niño.
Cerré los ojos y dormí.
Y, a propósito, yo era el único poeta de la Naturaleza.
Versión de Rafael Díaz Borbón
En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar y, en parte, imita a la naturaleza.
AristótelesLa fe, incluso la profunda, nunca es completa.
Jean Paul SartreLa más completa y feliz victoria es obligar al enemigo a conseguir lo que quiere sin sufrimiento alguno para nosotros.
Belisario PorrasLa política es la arquitectura completa, incluso los sótanos.
José Ortega Y GassetMi Cumbre Solitaria Y Opulenta
Mi cumbre solitaria y opulenta
declinó hacia tu valle tenebroso,
que oro de espiga ni frescor de pozo
ni pajarera gárrula sustenta.
En tu luz gravitante y macilenta,
quebrado el equilibrio del reposo,
vago sobre tu espíritu medroso
como un jirón de bruma cenicienta.
Libre soy de tornar a mis alcores
do Eros impúber la zampoña toca
ceñido de corderos y pastores;
mas a exilio perpetuo me provoca
la chispa de tus ojos turbadores,
la roja encrespadura de tu boca.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Proverbio PersaPoema Lxien El Valle Profundo de Mis Tristezas, Tú Te Alzasinconmovible Y Silencioso Como Una Column
POEMA CI La criatura de isla paréceme, no sé por qué, una criatura distinta. Más leve, más sutil, más sensitiva.Si es flor, no la sujeta la raíz; si es pájaro, su cuerpo deja un hueco en el viento; si es niño, juega a veces con un petrel, con una nube...La criatura de isla trasciende siempre al mar que la rodea y al que no la rodea.Va al mar, viene del mar y mares pequeñitos se amansan en su pecho, duermen a su calor como palomas.Los ríos de la isla son más ligeros que los otros ríos. Las piedras de la isla parece que van a salir volando...Ella es toda de aire y de agua fina. Un recuerdo de sal, de horizontes perdidos, la traspasa en cada ola, y una espuma de barco naufragado le ciñe la cintura, le estremece la yema de las alas...Tierra firme llamaban los antiguos a todo lo que no fuera isla. La isla es, pues, lo menos firme, lo menos tierra de la Tierra.
CRIATURA DE ISLARodeada de mar por todas partes,soy isla asida al tallo de los vientos...Nadie escucha mi voz, si rezo o grito:Puedo volar o hundirme... Puedo, a veces,morder mi cola en signo de Infinito.Soy tierra desgajándome... Hay momentosen que él me ciega y me acobarda,en que el agua es la muerte donde floto...Pero abierta a mareas y a ciclones,hinco en el mar raíz roto.Crezco del mar y muero de él... Me alzo¡para volverme en nudos desatados...!¡Me come un mar batido por las alasde arcángeles sin cielo, naufragados!
POEMA LXI En el valle profundo de mis tristezas, tú te alzasinconmovible y silencioso como una columna de oro.Eres de la raza del sol: moreno, ardiente y olorosoa resinas silvestres.Eres de la raza del sol, y a sol me huele tu carne quemada,tu cabello tibio, tu boca oscura y caliente aún como brasa recién apagada por el viento.Hombre del sol, sujétame con tus brazos fuertes,muérdeme con tus dientes de fiera joven, arranca mis tristezas y mis orgullos, arrástralos entre el polvo de tus pies despóticos.¡Y enséñame de una vez -ya que no lo sé todavía-a vivir o a morir entre tus garras!
SIEMPRE , AMOR Siempre, amor:Por arriba del besoque fué comida de gusanosy de la rosa que se pudre,cada mañana azul,en la caja del muerto.Por arriba mil lunas de este hilode baba que en el suelodejó el molusco pálido;por arriba del pan mezclado con ceniza,de la mano crispada junto al hierro.Siempre,amor... Más allá de toda fuga,de toda hiel, de todo pensamiento;más allá de los hombresy de la distancia y del tiempo.Siempre, amor:En la hora en que el cuerpose libra de su sombra... Y en la horaen que la sombra va chupando el cuerpo...Siempre, amor... (¡Y estas dos palabras naúfragas,entre alma y piel clavadas contra el viento!)
POEMA LVIIIEstoy doblada sobre tu recuerdo como la mujer que viesta tarde lavando en el río.Horas y horas de rodillas, doblada por la cintura sobreeste río negro de tu ausencia.
CREACIÓNY primero era el agua:Un agua ronca,sin respirar de peces, sin orillasque la apretaran...Era el agua primero,sobre un mundo naciendo de la mano de Dios...Era el aguaTodaviala tierra no asomaba entre las olas,todavia la tierrasólo era un fango blando y tembloroso...No había flor de lunas ni racimosde islas... En el vientredel agua joven se gestaban continentes...¡Amanecer del mundo, despertardel mundo!¡Qué apagar de fuegos últimos¡¡Qué mar en llamas bajo el cielo negro¡Era primero el agua.
POEMA LVIINo te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.