Frases de Henri Frédéric Amiel
El que desprecia demasiado, se hace digno de su propio desprecio.
Henri Frédéric AmielLa verdadera humildad consiste en estar satisfecho.
Henri Frédéric AmielEl ideal es la anticipación del orden por el espíritu.
Henri Frédéric AmielHacer con soltura lo que es dificil a los demás, he ahí la señal del talento; hacer lo que es imposible al talento, he ahí el signo del genio.
Henri Frédéric AmielLa vida no es más que un tejido de habitos.
Henri Frédéric AmielEl hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.
Henri Frédéric AmielNo niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.
Henri Frédéric AmielLa duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.
Henri Frédéric AmielLa bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir.
Henri Frédéric AmielCualquier paisaje es un estado del espíritu.
Henri Frédéric AmielEl niño ve lo que somos a través de lo que queremos ser; de ahí viene su reputación de fisonomista.
Henri Frédéric AmielLa poesía siempre es lo lejano.
Henri Frédéric AmielEl cielo, el infierno y el mundo están en nosotros. El hombre es un abismo.
Henri Frédéric AmielUn error es peligroso en proporción a la cantidad de verdad que contiene.
Henri Frédéric AmielEl cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros.
Henri Frédéric AmielLa inteligencia es útil para todo, suficiente para nada.
Henri Frédéric AmielUna burbuja de aire en la sangre, una gota de agua en el cerebro, bastan para que el hombre se desquicie.
Henri Frédéric Amiel