Frases de Madres Plaza Mayo

Se han encontrado 20 frases: frases de madres plaza mayo

La madres perdonan siempre: han venido al mundo para eso.

Alejandro Dumas

Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.

Gabriel García Márquez

Cada vez que proveo una plaza vacante, creo cien descontento y un ingrato.

Luis Xv

En el amor es lo mismo que en la guerra; plaza que parlamenta está medio conquistada.

Margaret Thatcher

Una cabeza sin memoria es una plaza sin guarnición.

Napoleón Bonaparte

Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres.

Sófocles

Todas las madres dan el ser. Pero algunas mucho más.

José Narosky

Todas las madres vienen de la misma madre, por eso, madre es la verdadera palabra de un universo.

José Luis Cunha

El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.

Refrán

Marzo ventoso y abril lluvioso hacen a mayo florido y hermoso

Refrán

La naturaleza ha preparado mejor a las mujeres para ser madres y esposas, que a los hombres para ser padres y maridos. Los hombres tienen que improvisar.

T. Reik

Cuando más logra usted aumentar el miedo a las drogas y el crimen, las madres desamparadas, los inmigrantes y alienados, más controla a toda la gente.

Noam Chomsky

Agua por mayo, pan para todo el año.

Refrán

Cuando marzo mayea, mayo marcea

Refrán

Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre.

Honoré de Balzac

La mano que mece la cuna rige el mundo.

Peter de Vries

La más bella palabra en labios de un hombre es la palabra madre, y la llamada más dulce: madre mía.

Khalil Gibran

El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre.

Napoleón I

Estad firmes y quedos en estas rocas y peñas que tenéis por parapetos, y defendeos valerosamente de vuestros enemigos para guardar la plaza y con ella vuestras personas.

Tucidides

París, Mayo Del 98

De ti sólo tu fuego,
la palabra desnuda,
la mirada de un océano
y el silencio de un beso naufragando
por la ribera del Sena en un cuadro de Chagall.
Fíjate qué poco quiero:
ser solamente un pincel sangrando
madrugadas eternas
en la carne temblorosa de tus senos.

De "Si ves que te hablo y anochece" 2004

Antonio José Mialdea
1 2   Seguinte