Frases de Muerte
Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.
Napoleón ILa muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.
Pedro Calderón de la BarcaLa muerte tiene una sola cosa agradable: Las viudas.
Enrique Jardiel PoncelaLa muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida.
André MalrauxLa muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto.
Baltasar GraciánComo un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin.
Rabindranath TagoreLa muerte llama, uno a uno, a todos los hombres y a las mujeres todas, sin olvidarse de uno solo -¡Dios, qué fatal memoria!-, y los que por ahora vamos librando, saltando de bache en bache como mariposas o gacelas, jamás llegamos a creer que fuera con nosotros, algún día, su cruel designio.
Camilo José CelaLa muerte es más dura asumirla que padecerla.
François-rené De ChateaubriandEs la muerte la falta de instrumentos del alma por los cuales se prolonga la vida.
Juan Luis VivesNuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.
Blaise Pascal¿Miedo a la muerte?. Uno debe temerle a la vida, no a la muerte.
Marlene DietrichLa muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois.
Michel De MontaigneLa muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.
EpicuroLa muerte os espera en todas partes; pero, si sois prudentes, en todas partes la esperáis vosotros.
San Bernardo de ClaravalLa indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida.
Octavio PazLa satisfacción es la muerte.
George Bernard ShawMuy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.
Lucio Anneo SénecaLa muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
César González-RuanoLa muerte es el menor de todos los males.
Sir Francis BaconEl día de tu muerte sucederá que lo que tú posees en este mundo pasará a manos de otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo por siempre.
Henry Van Dyke