George Brassens frases
No hay como los imbéciles que saben hacer bien el amor.
George BrassensSi el Padre Eterno existe, a fin de cuentas, el ve que no me comporto peor que si fuera un creyente.
George BrassensMorir por las ideas, de acuerdo; pero de muerte lenta.
George BrassensDios, si existe, exagera.
George BrassensEl menú que más conforta en sus labios lo hallaré.
George BrassensSin técnica un don no es más que una sucia manía.
George BrassensEn el tiempo donde los culos postizos son mayoría, gloria a éste que dice toda la verdad.
George BrassensTengo verdadero talento para unir unas palabras con otras, pero no creo que se trate de verdadera poesía. Es una especie de habilidad, una ternura que pongo en mis canciones.
George BrassensHay días en los que a Cupido no le calienta nada.
George BrassensSu espalda pierde su nombre con tanta gracia, que no puede uno más que darle la razón; ojalá fuera yo, señora, un poeta de raza, para decir en su honor una oda inmortal.
George BrassensPara conocer a una mujer hace falta toda una vida.
George BrassensNo fue más que un poco de miel pero calentó mi cuerpo y en mi alma brilla aún como un gran sol.
George BrassensEh! dame tu boca, eh! mi fresa bonita!, el alba ha llenado de fresas nuestro horizonte.
George BrassensQue los únicos generales que se deben seguir a ciegas son los generales de los soldaditos de plomo.
George Brassens¿Nunca has, en sueños, en el cielo de otra cama contado nuevas estrellas...?.
George BrassensLa única revolución es intentar mejorar uno mismo esperando que los demás también lo hagan.
George BrassensMe convertí en un niño delante de una muñeca que cierra los ojos cuando se la acuesta.
George BrassensEn mi pueblo, sin pretensión, tengo mala reputación. Haga lo que haga es igual todo lo consideran mal. Yo no pienso, pues, hacer ningún daño queriendo vivir fuera del rebaño. No, a la gente no gusta que uno tenga su propia fe.
George Brassens