Palabras de Aliento
Un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria.
Paulo CoelhoVictoria
Estaba abierto el cielo y mi hijo en mis brazos,
tan indefenso y tibio y aterido y fragante
que lo sentí una obra sólo mía, victoria
de un cuerpo paso a paso ofrecido a su cuerpo.
Lo envolví con mi aliento y él tuvo el soplo tibio
en el que una paloma se sostenía en vuelo.
Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.
Giovanni PapiniSe aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Proverbio JaponésLa victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana.
John KennedyNi siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
BudaLa victoria y el fracaso son dos imposibles, y hay que recibirlos con idéntica serenidad y con saludable punto de desdén.
Rudyard KiplingUna derrota peleada vale más que una victoria casual.
José de San MartínMis ojos buscan tus pupilas hondas, mis manos la caricia de tus dedos.
Laura VictoriaDeja que en el hondor de los minutos, se asfixien las palabras y arda sólo el deseo.
Laura VictoriaAmo tu boca, floración de otoño, que mece en mi jardín de primavera su veleidosa tentación de llama.
Laura VictoriaAmo el dolor porque el dolor es cumbre, amo la vida que la vida es lumbre si se perfila en páginas de fuego.
Laura VictoriaDespués de un fracaso, los planes mejor elaborados parecen absurdos.
Fiodor DostoievskiUn fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia.
Elbert HubbardLa victoria es por naturaleza insolente y arrogante.
Marco Tulio CicerónEl fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia.
Henry FordLa mayor parte de los fracasos nos viene por querer adelantar la hora de los éxitos.
Amado NervoTodo fracaso es el condimento que da sabor al éxito.
Truman CapoteDa igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.
Samuel BeckettNo fracasa en este mundo quien le haga a otro más llevadera su carga.
Charles Dickens