No hay libros de consulta
para esta abominable tarea
de diseccionar
el amor que sentía
cada vez que revoloteabas
mi insectario.
Tu pequeña biología
se arriesgaba
desconocedora
de mi instinto cazador.
No hay libros de consulta
para esta abominable tarea
de diseccionar
el amor que sentía
cada vez que revoloteabas
mi insectario.
Tu pequeña biología
se arriesgaba
desconocedora
de mi instinto cazador.