Abandonados

Tocamos la noche con las manos 
escurriéndonos la oscuridad entre los dedos, 
sobándola como la piel de una oveja negra. 
 
Nos hemos abandonado al desamor, 
al desgano de vivir colectando horas en el vacío, 
en los días que se dejan pasar y se vuelven a /
repetir,
intrascendentes, 
sin huellas, ni sol, ni explosiones radiantes de /
claridad.
 
Nos hemos abandonado dolorosamente a la soledad, 
sintiendo la necesidad del amor por debajo de las /
uñas,
el hueco de un sacabocados en el pecho, 
el recuerdo y el ruido como dentro de un caracol 
que ha vivido ya demasiado en una pecera de ciudad 
y apenas si lleva el eco del mar en su laberinto /
de concha.
 
¿Cómo volver a recapturar el tiempo? 
 
¿Interponerle el cuerpo fuerte del deseo y la /
angustia,
hacerlo retroceder acobardado 
por nuestra inquebrantable decisión? 
 
Pero... quién sabe si podremos recapturar el /
momento
que perdimos. 
 
Nadie puede predecir el pasado 
cuando ya quizás no somos los mismos, 
cuando ya quizás hemos olvidado 
el nombre de la calle 
donde 
alguna vez 
pudimos 
encontrarnos. 

Gioconda Belli