Renacimiento

Desde donde me promovió el destino,
el acontecer diario del mar,
como un bostezo retórico,
se reitera levemente.

Entre tierras mortales
y amaneceres cósmicos,
la vegetación resulta un estorbo
para observar la piedra.

Piedra cálida de sol,
margarita de lapilli fenecida,
ahogo pétreo que me regresa
a la humildad de la silla.

Y palidezco
-el mar dándome la espalda-
y la imagen hurga en las entrañas
como una flecha herida de recuerdos.



Luis Vea García, 2004 ©

III Mostra de poesia comparada de Sant Martí-
VV.AA, Ajuntament de Barcelona, 2005

Luis Vea García