A través

Doblo la página del día, 
escribo lo que me dicta 
el movimiento de tus pestañas. 
 

 
Mis manos 
abren las cortinas de tu ser 
te visten con otra desnudez 
descubren los cuerpos de tu cuerpo 
Mis manos 
inventan otro cuerpo a tu cuerpo. 
 

 
Entro en ti, 
veracidad de la tiniebla. 
Quiero las evidencias de lo oscuro, 
beber el vino negro: 
toma mis ojos y reviéntalos. 
 

 
Una gota de noche 
sobre la punta de tus senos: 
enigmas del clavel. 
 

 
Al cerrar los ojos 
los abro dentro de tus ojos. 
 

 
En su lecho granate 
siempre está despierta 
y húmeda tu lengua. 
 

 
Hay fuentes
en el jardín de tus arterias. 
 

 
Con una máscara de sangre 
atravieso tu pensamiento en blanco: 
desmemoria me guía 
hacia el reverso de la vida. 
 

Octavio Paz