Pensamientos de Amigos
Por muy exigente que se sea en amor, se perdonan más faltas que en la amistad.
Jean de La BruyèreCuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena.
Ana de AustriaNo dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.
PlatónDisfruto de aquella alegría que no hace avergonzarse a los amigos uno del otro al día siguiente.
Ernest Thomas WaltonNingún amigo como un hermano; ningún enemigo como un hermano.
Proverbio indioSal de la vida es la amistad.
Juan Luis VivesLos libros nos dan consejos que no se atreverían a darnos nuestros amigos.
Numa PompilioEs hermoso que los padres lleguen a ser amigos de sus hijos, desvaneciéndoles todo temor, pero inspirándoles un gran respeto.
José IngenierosNo necesito amigos que cambien cuando yo cambio y asientan cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.
PlutarcoTodo lo debemos consultar con el amigo, mas primero hay que consultar si lo es.
Lucio Anneo SénecaLa amistad es un amor que no se comunica por los sentidos.
Ramon de CampoamorNada hay más peligroso que un amigo ignorante: es mejor un enemigo razonable.
Jean de La FontaineUn amigo es una persona que detesta a las mismas personas que tú.
AnónimoEl amigo que está en silencio con nosotros, en un momento de angustia o incertidumbre, que puede compartir nuestro pesar y desconsuelo. . . Y enfrentar con nosotros la realidad de nuestra impotencia, ése es el amigo que realmente nos quiere.
Henri NouwenUno no hace amigos: los reconoce a medida que los va encontrando.
Isabel PatersonEn la adversidad de nuestros mejores amigos siempre hallamos algo que no nos desagrada del todo.
François de La RochefoucauldCada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.
Baltasar GraciánHabrá dos fechas en tu tumba. Todos tus amigos las leerán pero lo relevante será ese pequeño guión entre ellas.
Kevin WelchNo confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.
Ludwig van BeethovenUn amigo me preguntaba porqué no construíamos ahora catedrales como las góticas famosas, y le dije: Los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, no tenemos más que opiniones, y para elevar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión.
Heinrich Heine