Poemas de Johann Wolfgang von Goethe
El Trovador
Was hör Ich drauzen vor den Thor
Was auf der Brücke schallen?
¿Qué acento afuera del portal resuena?
¿Qué rumor de la fuente el aire agita?
Dejad que el canto que el espacio llena
en la real estancia se repita.
A la voz de su rey, que así lo ordena,
el paje a obedecer se precipita,
y cuando vuelve, dice el soberano,
haced entrar al trovador anciano.
¡Salud! hidalgos y gentiles hombres,
¡Salud! señoras de belleza rara,
de tanta estrella, ¿quién sabrá los nombres?
¿Quién se atreve a mirarlas cara a cara?
Humilde corazón no aquí te asombres
ante esplendor y pompa tan preclara,
y ciérrense mis ojos que para ellos
no han de ser espectáculos tan bellos.
Cierra los ojos y del arpa brota
bajo su mano, excelsa melodía
que con el canto confundida flota
en raudal de purísima armonía.
Versión de Santiago Pérez Triana
El Rey de Los Elfos
Van cabalgando en altas horas
entre la lluvia y el misterio,
y como el niño está miedoso
lo arrima el padre contra el pecho.
-¿Qué tienes, hijo, que así tiemblas?
-Al rey de los silfos contemplo
con cetro real y manto undívago.
-Solo son nieblas por el cielo.
-Vente conmigo, niño hermoso,
a mi palacio azul de ensueño;
Con trajes de oro y pedrería
en los pensiles jugaremos.
¿No sientes, padre, cuál me llama
con dulces voces en secreto?
Deja el temor. Lo que tú escuchas
son hojas secas en el suelo.
¿Por qué demoras? De mis hijas
tendrás los mimos y los besos,
y con sus cantos y sus danzas
te arrullarán entre tu lecho.
Del rey las hijas no contemplas
en la penumbra, a lo lejos?
-No llores más... Son lentos sauces
que se columpian en el viento.
-Si tú no vienes, a la fuerza
te tomaré porque te quiero.
-Me ahoga, padre, entre sus brazos
el rey de los silfos, violento...
Aguija entonces el caballo
y asiendo aún más al pequeñuelo
llega a su hogar... Cuando se apea
halla, oh dolor, que el niño ha muerto...
Versión de Nicolás Bayona Posada
El Pescador
Hinchada el agua, espumajea,
mientras sentado el pescador
que algún pez muerda el anzuelo
plácido aguarda y bonachón.
De pronto la onda se rasga,
y de su seno-¡oh maravilla!-
toda mojada, una mujer
saca su grácil figurilla.
Y con voz rítmica le increpa:
-¿Por qué, valiéndote de mañas,
hombre cruel, tiras de mí
para que muera en esta playa?
¡Si tú supieras qué delicia
allá se goza bajo el agua,
tal como estas te arrojarías
al mar, dejando en paz la caña!
¿No ves al sol, no ves la luna
cómo en las ondas se recrean?
¿Doble de hermosos no parecen
cuando en las agujas se reflejan?
¿No te seduce el hondo cielo
cuando su azul, húmedo muestra?
Cuando este aljófar lo salpica,
¿del propio rostro no te prendas?
Hinchada el agua, espumajea,
del pescador lame los pies;
siente el cuidado una nostalgia,
cual si a su amada viera fiel.
Cantaba un tanto la sirena,
todo pasó en un santiamén;
tiró ella de él, resbaló el hombre,
nunca más se dejó ver.
¿Cuál es el mejor gobierno? el que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.
Johann Wolfgang von GoetheTodas las épocas decadentes son subjetivas y por contra todas las épocas de progreso son objetivas.
Johann Wolfgang von GoetheLos hombres de carácter suelen convertir en ley las flaquezas. Hay gente con conocimiento del mundo que ha dicho: "La sagacidad tras la que se oculta el miedo resulta invencible". Los hombres débiles tienen a menudo ideas revolucionarias; piensan que estarían bien si nadie los gobernase, y no sienten que son incapaces de gobernarse a sí mismos y a los demás.
Johann Wolfgang Von GoetheTodas las sectas me parecen estar acertadas en sus afirmaciones, y equivocadas en sus negaciones.
Johann Wolfgang von GoetheLas grandes pasiones son enfermedades incurables. lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
Johann Wolfgang von GoetheObrar es fácil, pensar es dificil; obrar según se piensa es aún más difícil.
Johann Wolfgang Von GoetheEs el hombre un ser tan tenazmente contradictorio que no acepta imposición alguna en su provecho, y sí sufre cualquier coacción en su perjuicio.
Johann Wolfgang Von GoetheUn hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.
Johann Wolfgang Von GoetheCiertos libros parecen haber sido escritos no para aprender de ellos, sino para que se reconozca lo que sabía su autor.
Johann Wolfgang Von GoetheEl vino alegra el corazón del hombre y la alegría es la madre de todas las virtudes.
Johann Wolfgang von GoethePuede uno vivir todo lo retraído que quiera; pero al menor descuido se hallará convertido en deudor o en acreedor.
Johann Wolfgang von GoetheEl aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que hace digerir muchas cosas.
Johann Wolfgang von GoetheFeliz el que reconoce a tiempo que sus deseos no van de acuerdo con sus facultades.
Johann Wolfgang von GoetheNadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
Johann Wolfgang von GoetheAquel que encuentra la paz en su hogar, ya sea rey o aldeano, es de todos los seres humanos el más feliz.
Johann Wolfgang Von GoetheLa libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
Johann Wolfgang Von GoetheEl hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima en menos de lo que vale.
Johann Wolfgang von Goethe