Poemas de Leon Tolstoi

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El amor verdadero no espera a ser invitado, antes él se invita y se ofrece primero.

Fray Luis de León

Versos Del Caminante

I
Deshaced ese verso.
Quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si después queda algo todavía,
eso
será la poesía.

II
Poesía,
tristeza honda y ambición del alma,
cuándo te darás a todos... a todos,
al príncipe y al paria,
a todos...
sin ritmo y sin palabras!

III
Sistema, poeta, sistema.
Empieza por contar las piedras,
luego contarás las estrellas.

IV
Poeta
ni de tu corazón,
ni de tu pensamiento.
Entre todos los hombres las labraron
y entre todos los hombres en los huesos
de tus costillas las hincaron.
La mano más humilde
te ha clavado
un ensueño...
una pluma de amor en el costado.

V
No andes errante...
y busca tu camino.
-Dejadme-.
Ya vendrá un viento fuerte
que me lleve a mi sitio.

León Felipe

Lugares

No sé donde está el árbol
que me hace estar tán lejos
ahora que se acerca

No sé si yo lo traigo
o si es él quien me lleva

Un hilo desde el fondo de su tiempo
tira de mí y me arrastra

mientras tiro de un hilo
para arrancarlo al fondo de su tiempo

Él llega -árbol entero
Yo de mí misma falto

La memoria nos cambia de lugares
sin movernos de nuestros sitios

Ulalume González de León

Encuentro

Me tropecé contigo en primavera,
una tarde de sol, delgada y fina,
y fuiste en mi espalda enredadera,
y en mi cintura, lazo y serpentina.

Me diste la blandura de tu cera,
y yo te di la sal de mi salina.
Y navegamos juntos, sin bandera,
por el mar de la rosa y de la espina.

Y después, a morir, a ser dos ríos
sin adelfas, oscuros y vacíos,
para la boca torpe de la gente....

Y por detrás, dos lunas, dos espadas,
dos cinturas, dos bocas enlazadas
y dos arcos de amor de un mismo puente.

Rafael de León

Hermano...

Hermano... tuya es la hacienda...
la casa, el caballo y la pistola...
Mía es la voz antigua de la tierra.
Tú te quedas con todo
y me dejas desnudo y errante por el mundo...
mas yo te dejo mudo... ¡mudo!...
Y cómo vas a recoger el trigo
y a alimentar el fuego
si yo me llevo la canción?

León Felipe

Arieta Ii

A Pepe Mexia

Perfumes, aromas ya idos. ..
Aromas, perfumes... Aromas
de áloes, sándalos y gomas,
suaves perfumes abolidos:
¿en cuáles Edenes perdidos,
en cuáles Pompeyas, Sodomas,
Lutecias, Corintos y Romas,
estáis?

De etéreas, gráciles redomas,
de pebeteros encendidos
en noches de goces ardidos,
cuando los senos eran pomas
de áloes, sándalos y gomas...;
perfumes, aromas huidos,
suaves perfumes... ¿abolidos
estáis?

De una guedeja desprendidos;
de candideces de palomas...;
olor de los besos que tomas
de los labios estremecidos
de Eva o Lilith...; olor de nidos;
de etéreas, gráciles redomas...
¿en dónde -perfumes, aromas-
estáis?

León de Greiff

Canciones Casi Sin Palabras

1
Tán lejos
vuela
el pájaro
que entre él y yo cabría cualquier fábula.


2
Había que elegir
entre ser la mañana
o ponerse a escribirla.


3
Oh retama amarilla,
tán amarilla,
tán,
que perdí la costumbre.


4
De una palabra a otra
cambió el viento a la nube
y escribí una mentira.

Ulalume González de León

Ritmos

A Rafael Maya

Atardecer.
Temor crepuscular...
Inquietudes que el véspero insinúa...
Luces violadas. Nombre de mujer
que escucho musitar
cuando el silencio se acentúa...

Angustia tremulenta.
Indeciso dolor
que no se nombra...
Indeciso dolor que se aposenta
-frío y taimado- en lo interior
de nuestra sombra!

Parpadear
lento,
undívago, ingrávido, en la penumbra...
y el mismo musitar
yel mismo acento
del nombre y de la voz que mi cansancio
/ apesadumbra!
Atardecer.
Campanas augurales.
Tristeza insomne, múltiple, que en su gris me
/ circuye:
y un rostro de mujer
tras los cristales,
que me mira y me nombra... y que me huye!

Abulia; anhelos
de languidez, de sueño..., ¡no sentir!
Escancio
tu licor, oh crepúsculo!, en los hielos
del cansancio...
tu licor en los hielos del morir!

Atardecer.
Temor crepuscular.
Inquietudes que el véspero insinúa.
Luces violadas. Nombre de mujer
que escucho musitar
cuando el silencio se acentúa!

Atardecer...

León de Greiff

Ritornelo

"Esta rosa fue testigo"
de ése, que si amor no fue;
ningunootro amor sería.
¡Esta rosa fue testigo
de cuando te diste mía¡
El día, ya no lo sé
-sí lo sé, mas no lo digo-
Esta rosa fue testigo.

De tus labios escuché
la más dulce melodía.
¡Esta rosa fue testigo:
todo en tu ser sonreía!
Todo cuanto yo soñé
de ti, lo tuve conmigo...
Esta rosa fue testigo.

¡En tus ojos naufragué
donde la noche cabía!
Esta rosa fue testigo.
En mis brazos te oprimía,
entre tus brazos me hallé,
luego hallé más tibio abrigo...
Esta rosa fue testigo.

¡Tu fresca boca besé
donde triscó la alegría!
Esta rosa fue testigo
de tu amorosa agonía
cuando del amor gocé
la vez primera contigo!
Esta rosa fue testigo .

"Esta rosa fue testigo"
de ése, que si amor no fue,
ninguno otro amor sería.
Esta rosa fue testigo

de cuando te diste mía!
El día, ya no lo sé
-sí lo sé, mas no lo digo-
Esta rosa fue testigo.

León de Greiff

Acto Amoroso

: dos se miran uno al otro
hasta que son irreales
entonces

cierran los ojos

y se tocan uno al otro
hasta que son irreales

entonces
guardan los cuerpos,

y se sueñan uno al otro
hasta que son tan reales
que despiertan
dos se miran

Ulalume González de León

Cancioncilla

Quise una vez y para siempre
-yo la quería desde antaño-
a ésa mujer, en cuyos ojos
bebí mi júbilo y mi daño...

Quise una vez -nunca así quise
ni así querré, como así quiero-
a ésa mujer, en cuyo espíritu
fundí mi espíritu altanero.

Quise una vez y desde nunca
-ya la querré y hasta que muera-
a ésa mujer, en cuya boca
gusté -otoñal- la Primavera.

Quise una vez -nadie así quiso
ni así querrá, que es arduo empeño-
a ésa mujer, en cuyo cálido
regazo en flor ancló mi ensueño.

Quise una vez -jamás la olvide
vivo ni muerto- a ésa mujer,
en cuyo ser de maravilla
remorí para renacer...

Y ésa mujer se llama... Nadie,
nadie lo sepa -Ella sí y yo-.
Cuando yo muera, digas -sólo-
quién amará como él amó?

León de Greiff

Love Nonsense-suite

1
Creí ver un torrente detenido
vivo cada salmón a medio salto
Pero miré mejor y vi que era
un beso hacia el oeste de tu llanto
"Si lo tomo" me dije "convertiré en ahora
las pérdidas constantes de ser algo"

2
Creí ver lo que sobra de tu sueño
fmgirse lo que falta de tu sueño
Pero miré mejor y vi que era
una arruga en el tiempo haciendo tiempo
"Sin la voz de mi voz" me dije "cómo
callar este silencio del silencio?"

3
Creí ver una puerta que llevaba
desde ninguna parte a alguna parte
Pero miré mejor y vi que era
un hueco entre mirarte y no mirarte
"Un aquí en vuelo" dije "vale más "
que cientos de seguros todaspartes"

Ulalume González de León

Dijo Pavese

La primera vez
para nunca fue.

La primera vez
sera
para siempre
la segunda vez.

Después,
corregida,
aumentada,
la primera vez
será nada.

Después:
siempre en vez de
siempre en vez de
siempre en vez.

Ulalume González de León

Lluvia

¡Te quiero!, -me dijiste,
y la flor de tu mano
puso un arpegio triste
sobre el viejo piano.

( En al ventana oscura
la lluvia sonreía...
Tamboril de dulzura.
Gong de melancolía.)

-¿Me querrías tú lo mismo?-
Y en tu voz apagada
hubo un dulce lirismo
de magnolia tronchada.

( La lluvia proseguía
llorando en los cristales...
Cortina de agonía.
Guadaña de rosales.)

-¡Para toda la vida!-,
te dije sonriente.
Y una estrella encendida
te iluminó la frente.

( La lluvia proseguía
llamando en la ventana
con una melodía
antigua de pavana.)

Después, casi llorando,
yo te dije: -¡Te quiero!-
Y me quedé mirando
tus pupilas de acero.

-¡Para toda la vida!-
dijiste sonriente,
y una duda escondida
me atravesó la frente.

( En la ventana oscura
la lluvia proseguía
rimando su amargura
con la amargura mía.)

Rafael de León

Sé Todos Los Cuentos

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

León Felipe

Vencidos

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

Y ahora ociosa y abollada
va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero,
sin peto y sin espaldar...
va cargado de amargura...
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar...
va cargado de amargura...
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar...

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
va cargado de amargura...
va, vencido, el caballero
de retorno a su lugar.

Cuántas veces, Don Quijote,
por esa misma llanura
en horas de desaliento
así te miro pasar...
y cuántas veces te grito:
Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura
caballero derrotado,
hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar.
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame
a ser contigo pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

León Felipe

Diálogo Perdido

(Entre Don Quijote y Sancho)

-Todos andan buscando, Sancho, una paloma por el mundo y nadie la encuentra.
-Pero , que paloma es la que buscan?
-Es una paloma blanca que lleva en el pico el ultimo rayo amoroso de luz que queda ya sobre la tierra.
-Como la golondrina de Tristán.
-Eso, como la golondrina de Tristán. Bien te acuerdas, Sancho.
Aquel cabello dorado de Isolda que dejo caer la golondrina sobre el hombro cansado del Rey era el rayo de amor que andaba buscando el hombre sobre la tierra,
pero no es esto...
hay otra definición;
te lo explicaré mejor:
esa paloma que andan buscando
es aquella que una vez se le posó en la cabeza
a un pobre Nazareno en el Jordán;
aquello sí fue un buen juego de prestidigitación:
un hombre sencillo entra a bañarse en el Jordán.
se le posa una paloma blanca sobre la cabeza
y sale de las aguas
convertido en el hijo de la Luz
en el hijo de Dios
en el hijo del Hombre
Y aquel juego se hizo sin trucos y sin trampas
por eso fue un gran milagro.
¡El Gran Milagro del Mundo!
Desde entonces
el hombre vale más...
Y desde entonces todos andan buscando esa paloma
para que se haga otra vez el Milagro...
¡Y el Hombre valga mas!

León Felipe

Más Sencilla...

Más sencilla... más sencilla.
Sin barroquismo,
sin añadidos ni ornamentos.
Que se vean desnudos
los maderos,
desnudos
y decididamente rectos.

«Los brazos en abrazo hacia la tierra,
el mástil disparándose a los cielos.»

Que no haya un solo adorno
que distraiga este gesto...
este equilibrio humano
de los dos mandamientos.
Más sencilla... más sencilla...
haz una cruz sencilla, carpintero.

León Felipe

Aquí Vino Y Se Fue

Y dexas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo... escuro...
F ray Luis de León

Aquí vino...
y se fue
Vino, nos marco nuestra tarea
y se fue.

Tal vez detrás de aquella nube
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros,
y tal vez
las estrellas
no son mas que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.

Aquí vino
y se fue

Vino, lleno nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos.
nos dejó unas herramientas...
y se fue.


Él, que lo sabe todo,
sabe que estando solos
sin Dioses que nos miren
trabajamos mejor.

Detrás de ti no hay nadie. Nadie,
ni un maestro, ni un amo, ni un patrón.

Pero tuyo es el tiempo. El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación.

León Felipe

Palabra

Pronunciada palabra
tán sola
tán desnuda:
regrésate a vestirte de indecible.

Ulalume González de León
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