Versos de Gregorio Marañon
Es una ley inexorable en la vida de los sexos, la acción anafrodisíaca de la costumbre.
Gregorio MarañonLa ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infini
Gregorio MarañónTienes más cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las monedas, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro.
Gregorio MarañonNada da idea de la vejez prematura de un hombre hecho y derecho como su sumisión incondicional a la juventud de los otros.
Gregorio MarañónNo son los dos sexos superiores o inferiores el uno al otro. Son simplemente, distintos.
Gregorio MarañónToda la historia del progreso humano se puede reducir a la lucha de la ciencia contra la superstición.
Gregorio MarañónLa multitud ha sido en todas las épocas de la historia arrastrada por gestos más que por ideas. La muchedumbre no razona jamás.
Gregorio MarañonLas oposiciones son el más sangriento espectáculo nacional después de los toros.
Gregorio MarañonLo mejor del mundo lo han hecho siempre los diletantti, los que hacen las cosas por deleite, por amor y no por obligación o rutina.
Gregorio MarañónVivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir, y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir.
Gregorio MarañónCasi siempre que un matrimonio se lleva bien, es porque uno de los esposos manda y el otro obedece.
Gregorio MarañonAunque la verdad de los hechos resplandezca, siempre se batirán los hombres en la trinchera sutil de las interpretaciones.
Gregorio MarañonLa pasión femenina es una selva oscura nunca explorada del todo, selva hecha a la vez de desinterés infinito y de ímpetu celoso de la posesión exclusiva.
Gregorio MarañónCada hombre lleva un fantasma de mujer, no en la imaginación que entonces sería fácil de expulsarle; sino circulando en su sangre, y cada mujer un fantasma más o menos concreto de hombre.
Gregorio MarañonA veces rechazar un honor no es humildad, sino explícita soberbia, afán de superar a los que antes los aceptaron. Pocas veces asoma con tanta nitidez a la superficie la violencia del subconsciente.
Gregorio MarañónLa verdadera sexualidad no es el simple acercamiento de los sexos, sino el trabajo creador del hombre y la maternidad de la mujer.
Gregorio MarañonLas gentes que no piensan nada por sí solas, pensando al revés de las que ya han pensado se creen también en posesión de ideas originales.
Gregorio Marañón